Ambas tienen un streetstyle elegante y sobrio; tanto incluso que pueden parece insulsos. Jeans, rayas, muchas camisas, blazers. ¿Nos gustan?
Kate

Empezamos por Kate Middleton porque es la que primero llegó a la realeza británica. Y también, por qué no, porque es la que tiene las de perder en eso del sabor a agua. «No me provoca absolutamente nada», se escucha (o lee) mucho. O al revés. «Reina, reina, no puede ser más reina». Catalina, duquesa de Cambridge, esposa del príncipe Guillermo -segundo en la línea de sucesión al trono británico-, divide las bibliotecas.
¿Qué creemos? Que como en todo, la percepción está en quienes miramos, más que en Kate misma.
Por lo que vemos a través de los paparazzis, sale mucho a la calle con sweaters y camisas con puntos o rayas. Botas largas sobre pantalones ajustados al cuerpo. Zapatillas. En las fotos familiares, que a veces ella misma saca, se la ve con camisas que apenas sobresalen en el cuello de un pulóver de lana. Tal vez un buen sweater de cachemira como los que ella usa sea una de las prendas más británicas que haya.
Su suegra Lady Di era fanática de los pulóveres. En Flur Magazine te lo mostramos. Usaba cardiganes abotonados, suéteres lisos y de colores estridentes: el más recordado fue uno rojo con ovejitas blancas (y una negra). Kate no se le anima a tonos tan altos ni a dibujitos, va por los marrones, los negros, los que llevan guardas en el pecho o los lisos, claros.

Algo que nunca deja suelto es su cintura. Siempre la lleva marcada. Con cinturones, remeras o sacos entallados, la cintura de avispa parece ser su marca, incluso –y sobre todo- en las noches de vestidos y galas.
Las mismas razones por las que el estilo de Kate genera fascinación son las que hacen que también sea vapuleada. Reina o plebeya, elegante o insulsa, cómoda o encorsetada.

Desde que su puja pública con Meghan fue declarada, Kate levantó el perfil y sale, incluso en pandemia con barbijo, con expresión de saberse mirada. Como si hubiese acelerado su camino al reinado con miradas más profundas, menos introvertidas.
No tiene nada que ver con streetstyle, pero queremos mencionarlo: de entre las fotos que más circularon del velorio de su suegro, el príncipe Felipe, hace pocas semanas, hay una foto de ella que se queda grabada. Barbijo negro, ojos verdes delineados, tocado también negro y el toque fantasmal del collar de perlas de su siempre presente suegra, Lady Di.

Meghan

El streetstyle de Meghan Markle es de blazers, camperas con capucha -varias verdes- camisas, calzado bajo, sacos largos. ¡Bufandas! Colas de caballo o pelo suelto inclinado hacia el costado. ¿Pantalones? A la duquesa de Sussex, actriz estadounidense y esposa del príncipe Enrique, parecen gustarle casi sólo los chupines, la mayoría de las veces, jeans, a veces rotos.
Los paparazzis nos muestran mucho sus equipos yoguis de calzas, botas y mat en mano. O, como en la entrevista con Oprah Winfrey, con vestidos sueldos y floreados de embarazo.

Y si de looks icónicos hablamos -más allá de streetstyle-, como hicimos con Kate, uno de los momentos más impactantes de Meghan también fue el de novia, pero no el del vestido principal, el que usó en la Iglesia, sino uno con el que apareció más tarde. Era un diseño de Stella McCartney blanco y liso, sin adornos, que marcaba su silueta y la hacía ver chic y contentísima como pocas veces más la vimos. No podemos evitar mencionarlo.

La que nos cae mejor
Más allá de sus looks, de lo que parece tratarse, al menos en el barro de las redes sociales, es de quién nos cae mejor. Ambas Kate o Meghan son hermosas y elegantes, pero en la percepción de estilo y belleza muchas veces también se juegan aspectos culturales e ideológicos propios y adquiridos a lo largo de la vida por cómo nos criaron o por dónde vivimos.
¿Kate nos gusta con su look de reina en potencia o parece un chorro de soda sin gracia? ¿Meghan es la morocha definitiva, feminista, o una trepadora que usa estampados de flores para simular bienaventuranza?



