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Raparse. Mi experiencia

Casi al final de la cuarentena resolví raparme y emprendí este camino que me hizo descubrir un montón de cosas sobre mi misma,   ademas de replantearme estilos que sustituyan el accesorio principal para la mayoría de las mujeres, el pelo.

Me di cuenta muy rápidamente que no era fácil para la mayoría de las personas a las que les contaba que me iba a rapar, aceptar mi decisión. Muchas quedaron impactadas, otras preocupadas. No pude evitar cuestionarme … ¿Qué significa que una mujer resuelva raparse para nuestra sociedad? ¿Por qué parece ser tan importante el pelo en la mujer para sociedades latinas? 

En este artículo te cuento un poco de mi experiencia al respecto y cómo me he adaptado a este look que (te adelanto) estoy amando profundamente. 

Mi primera experiencia de pelo corto fue hace mucho tiempo, cuando tenía 15 años, y pasó muchísimo tiempo (más de 16 años) para que volviera a querer a llevar melena. Tras ir cortándolo paulatinamente, el año pasado resolví que en algún momento quería raparme y saber lo que se sentía…. Y lo que sentí fue una extrema liberación. Mi rostro pasó a estar en primer plano, ya no había fleco, pelo lateral, colitas o cosas que distrajesen la visual, mi cara esta despejada. Eso me gustó mucho. 

Es cierto que en Uruguay no es común encontrar mujeres peladas por opción. En general se lo asocia a una enfermedad, a un tratamiento, y creo que en ese sentido hay mucha tela para cortar, y es un tema muy delicado, pero en mi caso, que fue una decisión propia, tuve que acostumbrarme a muchas miradas incomodas, y mucha gente preocupada por mi. Viajando por el mundo me he dado cuenta como en otros países las mujeres llevan estos looks con más frecuencia. Rapada totalmente, parcialmente, pelos cortitos, con colores, con color natural. 

Sin dudas la cabellera es un accesorio, sin el que nos cuesta vernos. Por eso también tuve que recurrir a otros tipos de elementos que pudieran complementar los looks. Les dejo a continuación algunos aliados que no he dejado de usar desde que tengo el pelo corito. 

Aros grandes

Los amo desde siempre, pero con el pelo largo me pasaba que me quedaban mega incomodos, porque se me enredaban. El mismo día que me rape, una amiga que fue a buscarme sabía cuánto los quería así que llegó al salón con un par. Ahora quiero aros de colores y de todos los tamaños. ¡Por mas aros y por mas amigas como ella! 

Headbands

Ya las conocemos y Nieves les ha hablado de ellas en algunos artículos. Las tenía realmente abandonadas en mi caso, porque me habían aburrido (las usé durante SIGLOS), pero ahora volvieron y hay algunas hermosas que no pude dejar de comprar. Sobre todo, las que tienen colores vibrantes para el verano, me hice de algunas de gasa, otras de satén, súper delicadas, que van bien para el día y la noche. ¿A Uds. les gustan? 

Bandanas pañuelos y turbantes

Claramente mi decisión fue en pleno invierno, así que tuve que ser creativa a la hora de taparme las orejas, pues el nivel de frio que pueden llegar a pasar las orejas, era algo que me había olvidado. Como no quería estar permanentemente de gorro, empecé a probar opciones que pudieran cubrirme la punta de las orejas, pero no necesariamente toda la cabeza. Tengo muchísimos pañuelos que se volvieron mis aliados. Doy un toque de color que adoro combinar con las demás prendas y mantengo mis amadas orejitas resguardadas del frio. 

Cejas

Si, no son un accesorio del todo, pero si lo son. Pase a perfilármelas y maquillarlas bien, casi todos los días. Si bien soy maquilladora, todo el mundo tiende a pensar que me maquillo a diario y la realidad es que no. Pero desde que me rape, si estoy prestándole más atención a las cejas y rara vez salgo sin maquillarlas. Como bien saben las cejas son el marco de la mirada, en mi caso las mias son mega rubias y cortas, así que les estoy dando más amor que anteriormente. 

Lentes

Los lentes se han vuelto un vicio. Si bien soy de las que tiene varios pares de lentes de sol desde siempre, ahora estoy usándolos más que antes. Que el rostro pase a primer plano hace que juegues un poco más con él y para esto, los lentes son un excelente aliado. 

Para cerrar, les cuento una curiosidad. Cuando me rapé, lo primero que pensé fue “ahora no tengo que peinarme más” pues error. Si tenes el pelo así de cortito es súper necesario peinarlo todas las mañanas. Se marca, queda parado en sitios que no tenías idea que podía pasar y si sos de las mías que tiene la cabeza llena de remolinos, verdaderamente no vas a zafar del peine ni de productos de styling para acomodarlo y darle forma a diario. 

¿Qué pensas de estos looks? Te animarías?

Ailen Rodriguez Siqueira redirigir a Instagram @ailusvibes 

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