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#Flurpicks: los mejores lugares para comer pizza de masa madre en Montevideo

Pizza, pizza, y más pizza. Puede que su origen sea italiano, pero, ¿hay algo más nuestro que comer pizza cada vez que salimos? Lo cierto es que la pizza es un plato inclusivo, que atraviesa toda la escala social, fácil de compartir, y que no defrauda y no le disgusta a ningún uruguayo, ya sea niño o adulto. Por eso, en esta nueva edición de #Flurpicks decidimos salir a investigar los lugares donde comer las mejores pizzas, esas de masas suaves, ingredientes frescos, y sabores interesantes, y desde ya les adelantamos, nos llevamos unas muy gratas sorpresas. Sin más preámbulo, acá les dejamos una lista con los mejores lugares en donde partirse la boca con este plato y vivir una verdadera experiencia gastronómica; porque pizza no es sólo la vieja y querida muzzarella de barrio. ¿Ya están tentados? ¡Buon appetito!

Manzanar

Martes a domingo, almuerzo, té y cena de 12 a 00 hs.

Manzanar

Manzanar es uno de los lugares más lindos y con propuestas de pizza más originales a los que tuvimos la suerte de ir. Este proyecto, nacido en el año 2016, está encabezado por las hermanas Victoria y Jimena Barbero, quienes desde niñas convivieron y sintieron la vibra gastronómica del lado paterno, ya que su padre en 1992 abrió su primer restaurante junto al chef Francis Mallmann en la playa mansa de José Ignacio. Acostumbradas a la cultura del trabajo, indispensable para llevar adelante un local gastronómico, y siempre con la idea de tener su lugar propio en la ciudad donde vivieron, fue que empezó la idea de abrir Manzanar. Y desde el inicio sabían tenía que ser en el escenario y con la propuesta que hoy los diferencia: un lugar de encuentro con un concepto relajado, frente al Hotel Sofitel, ícono indiscutido de Carrasco y de todo Montevideo.

Manzanar
Manzanar

Manzanar destaca por sus cocciones principalmente a base de fuegos, ya sea en el horno de barro, la parrilla, o el horno de hierro, y lo principal es la materia prima: local, de estación, y siempre que sea posible, orgánica. Las pizzas son tipo napolitanas y de masa madre: llevan 24 horas de leudado en frío, y al bollarse se dejan un par de horas descansando a temperatura ambiente para luego estirar, armar la pizza y meter en al horno de barro, que levanta una temperatura de 290° y en unos pocos minutos la deja pronta. Nosotras pudimos probar las dos opciones vegetarianas que contiene la carta: la verde de huevo y espinaca (que es como una pascualina, con la yema del huevo casi cruda), un clásico de la casa; así como la de queso azul, queso colonia, cebolla morada y portobello. Ambas, de formato rectangular y tamaño individual, estaban exquisitas, con una masa muy esponjosa y llena de burbujas pero aun así crocante, con el sabor típico del horno de barro que les da un toque particular.

Manzanar
Manzanar

La pizza verde nos sorprendió gratamente, porque es un sabor diferente, que no hay en ningún otro lado en Montevideo, y que realmente vale la pena probar. ¡De las más ricas! Pero también es posible pedir sabores más típicos, como la pizza a caballo (pizza clásica de salsa de tomates quemados con fainá), o de jamón crudo, queso de cabra, y rúcula, que sin dudas para aquellos que comen carne debe ser espectacular. Y no llegamos a tiempo, pero además parece que para esta temporada lanzaron un nuevo sabor que nos tiene tentadas: zucchini, queso de cabra, y menta. ¿Se animan?

Ciertamente que Manzanar no se especializa en pizzas y tiene una variedad de platos increíbles, que van desde pesca fresca hasta ensaladas, pastas, carnes, y mucho más; pero aun así, como el resto de sus platos, la pizza destaca, está muy bien hecha, cuidada, y es original: una joyita que podemos encontrar en un ambiente divino y a un precio súper accesible. Y además, lo que nos encanta de este lugar, se puede acompañar también con una carta de tragos de lo más interesante, que incluye limonadas de todo tipo, infusiones, sidras, cervezas, vinos, y toda clase de hierbas y especias mezcladas con diferentes licores. Destacamos tragos como el Pachanga, con gin, Jagermeister, mandarina, almíbar de té y tónica; el Milano Mule, con vodka Absolut, Aperol, maracuyá y soda de jengibre; o el Carrasco Sour, con Jim beam, grappamiel Rosa Negra, limón, manzana verde, y clara de huevo. ¿Qué les parece? Una buena pizza, una hermosa vista, y un rico trago para acompañar. ¿Quién se suma?

Manzanar

Iki Bistró/ Café/ Libros

Abierto lunes a viernes desde la mañana hasta la noche. Pizzas sólo jueves y viernes en la noche.

IKI

Iki nos sorprendió gratamente con su espíritu que es fiel reflejo de lo que su nombre de origen japonés sugiere; un lugar que ofrece productos refinados sin ser pretencioso, con una cocina distinguida pero sin ser arrogante: elegante y elevada, pero sutil y humilde. Allí hacen las cosas que les gusta hacer y de la forma en que les gusta, todo muy auténtico, pero siempre apuntando a mejorar y prestándole atención a los pequeños detalles, cuestiones que hacen la diferencia.

iKI

Iki es una propuesta de pizza relativamente nueva, con menos de un año de antigüedad. Comenzó siendo un emprendimiento por redes de panificaciones caseras, “al pan pan”, dedicado a hacer panes de masa madre primero de manera íntima y que rápidamente creció y en el camino se transformó en esto que es ahora: un mix de Soledad, adicta a la lectura, y Paul, que siempre soñó con tener un restaurant. Así, la idea de tener un pequeño lugarcito pero con la infraestructura necesaria para hacer panes de masa madre (proceso que precisa una buena capacidad de frio) se convirtió en el restaurante, cafetería, y espacio de lectura que en la esquina de Río Branco y Mercedes, donde supo haber un bar gallego vieja escuela, hoy podemos encontrar.

IKI

La consigna de Iki es no atarse a los mismos platos siempre; tienen café de mañana y tarde, una carta fija al mediodía con entradas, principales, y postre, pero también todos los días sale un plato diferente por fuera del menú: comida de India, Vietnam, Corea, Japón; el mundo entero como inspiración, lo cual da pauta de su espíritu súper curioso y experimental. Siempre buscando romper su propio molde, las pizzas en Iki comenzaron casi por casualidad: lo que empezó como un viernes de pizza con amigos fue un éxito, y desde ahí no pudieron parar. Hoy en día, jueves y viernes de noche son los dos días dedicados a la pizza, y que siempre están a rebosar. ¿Qué es lo que los distingue? La masa de 36 horas de fermentación hecha con mezcla de harinas orgánicas (en la cual son especialistas, obvio, al tener tanta experiencia con el pan); la receta de salsa de tomate casera, con cebolla, morrón, ajo, tomates naturales, y aceites de oliva nacionales de buena calidad; y la forma de cocinar, siempre buscando hacer un buen plato, como si fuera para ofrecerle a amigos o a la familia misma. Y, siguiendo ese mismo espíritu, todo a precios súper accesibles, en contra de esa concepción de que la buena gastronomía tiene que ser algo exclusivo, buscando siempre ofrecer una propuesta honesta. Esos son los motivos por los cuales en Iki las pizzas, un plato tan básico en comparación quizá a otros que hacen, siempre se agotan por más que cada vez se hagan más.

Y damos fé de que las pizzas son realmente buenas. De 28 cm de diámetro, nosotros tuvimos el placer de probar las más vendidas: la de lascas de queso parmesano, nueces y brotes de rúcula; y la de ajos negros de Ramé, elaborados sometiendo los bulbos de ajo fresco al horno durante dos meses, para modificar su textura y sabor. Ambas eran súper tiernas y suaves, con masas tan esponjosas que se te deshacen en la boca (¡te podés comer una pizza entera que ni te das cuenta!), la de rúcula un poco más ligera y la de ajo negro con un sabor con notas afrutadas, casi caramelizado pero salado, muy umami, lo que resultó una interesante novedad. Pero además está la clásica pizza de sólo salsa de tomate, con muzzarella, opción de queso azul, parmesano y dambo; bondiola y rúcula; y figazza y fugazzeta, de las cuales probamos una con cebolla caramelizada con miel que estaba espectacular. Y no es pizza, pero casi: también hay panes de campo rellenos con opciones de quesos, cebolla caramelizada, bondiola o carne, que nos dejaron con todas las ganas de degustar.

IKI
IKI

Obvio, no podíamos no probar, ya que estábamos, el fainá, hecho con harina de garbanzos posta, finito y crocante, de tamaño individual. ¡Tremendo! Y como broche de oro les recomendamos el postre de queso turco; una torta que de vista no dice mucho, pero de sabor es realmente increíble, súper suave, y permanentemente está agotada.

Para quienes puedan darse una vuelta por allí, hay libros a la venta, culinarios y no, para leer o para llevar, y un equipo de trabajo que los va a atender con la mejor disposición y con propuestas de buenísima calidad a precios accesibles, en un lugar de la ciudad donde las ofertas gastronómicas son casi nulas. Y para los que no, Iki hace envíos a Centro, Cordón, Ciudad Vieja, Punta carretas, Pocitos y Tres Cruces, y también trabajan con Glovo, hasta donde llega la aplicación. Nosotros nos fuimos con la panza llena y el corazón (muy) contento, con ganas de volver pronto, pasar un buen rato, y sorprendernos de día con alguna especialidad de la casa.

 Oliva    

Oliva Pocitos: Lunes a Sábado – 12 a 15 hs. Domingos – 19.30 a 01.00 hs / Oliva Prado: Lunes a Sábado – 12 a 15 hs. Domingos – 12.00 A 15 hs –  19.30 a 01.00 hs / Mercado Siam: Lunes a Viernes de 11.30 a 00.30, Viernes y Sábados hasta las 02:00 am

Oliva

Oliva es una empresa que se caracteriza por especializarse en pizza desde hace  bastante tiempo, con su primer local abierto hace ya 10 años. Al día de hoy, su éxito y calidad han hecho que la marca se expanda hasta lograr cubrir varias zonas de Montevideo, con su local en Pocitos, el clásico del Prado, y el más nuevo en el recientemente inaugurado Mercado Siam, en Punta Carretas. Todas las pizzas de Oliva son increíbles, pero sin duda no se pueden perder las de este último local, que es tipo boutique y ofrece pizzas elaboradas con masa madre de 48 hs de fermentación, lo que les da un sabor y textura totalmente diferentes; súper suave, bien aireada, que no cae para nada pesada. Oliva se enfoca en brindar la máxima calidad en sus productos, cuidando rigurosamente las materias primas utilizadas, respetando siempre los conceptos de la cocina tana, fuente de inspiración eterna, pero brindando además un toque gourmet en sus pizzas. Mozzarella de búfalo, aceite de oliva especialmente seleccionado, anchoas frescas, son algunos de los ingredientes que forman parte de sus platos y que los distinguen con ese sabor tan particular, tan cuidado.

Oliva

En Oliva se puede encontrar una gran variedad de platos relacionados a la panificación para probar, que incluye pizzetas de 40 cm de diámetro, pizzas al tacho, focaccia o pizza bianca, fainá, y hasta sándwiches en panes de pita o campo, todo realizado en horno de barro tipo napolitano, de techo bajito, que levanta y mantiene la temperatura bien alta, lo que sin dudas le da un sabor característico. Nosotras nos animamos a degustar la clásica Margherita de pomodoro y muzzarella alineados con aceite de oliva, para compararla con una simple y típica pizza muzzarella, y podemos dar fé de que, sin dudas, está a un mundo de distancia.

Oliva

Pero también hay opciones bien diversas e interesantes como la Chilena, de pomodoro, muzzarella, salmón ahumado sobre rúcula, alineado con aceite de oliva y limón; la Vegetariana, con pomodoro, muzzarella, berenjena, zucchini, morrón y tomates asados; Mr Big para los golosos, que lleva pomodoro, muzzarella, cheddar, panceta y huevo frito; o la más vendida de la casa, la Italiana (como no podía ser de otra manera) de jamón crudo, rúcula fresca y lascas de parmesano, entre otras. Las focaccias, por su parte, no se quedan atrás; en este caso tuvimos el placer de probar una focaccia de queso de cabra, rúcula, y cebolla caramelizada que era una d-e-l-i-c-i-a; pero también pudimos ver que en la carta hay focaccias con higos, papas al romero, roquefort, champiñones, alcaparras, queso mascarpone, y hasta con langostinos al ajillo, por lo que les recomendamos que no pasen por alto estas opciones que a nosotras nos dejaron con la boca abierta y muchas ganas de volver con la panza vacía y probarlas todas.

Oliva
Oliva

Lo mejor de todo esto es que en Oliva podés comprar la pizza entera de un sabor o triángulos individuales, ya sea para comer un poco menos, o para comprarte varios y darte el gusto de probarlas todas. Sobre todo en la noche es cuando más se llena, porque es cuando Mercado Siam explota, pero de día la experiencia es igual de buena y vas a poder encontrar las mismas opciones. Slices al medio día en el break del trabajo, o pizzas redondas enteras en la noche para compartir entre amigos. ¿Qué plan? Cualquiera de los dos, en Oliva, va a ser un éxito asegurado. ¡Tu paladar te va a agradecer!

Brujona 

Lunes a Miércoles de 19.00 a 01.00 hs, Jueves a Sábados de 19.00 a 02.00 hs.

Por último, pero no menos importante, está Brujona; si están buscando una opción nocturna donde comerse una buena pizza y tomarse un tremendo trago, este es el lugar. Abierto hace apenas un par de meses, desde fines de marzo de este año, este restó- bar hace honor con su nombre a las iniciales de sus tres dueños, Bruno, José, y Nacho, dos hermanos y un amigo que, con experiencia gastronómica y ganas de iniciar un emprendimiento propio, decidieron darle vida al hermoso espacio de Punta Carretas donde supo estar ubicado el famoso restaurante Foc del chef Martín Lavecchia.

Brujona

Desde el principio la idea fue abrir una cervecería, pero con una propuesta en la que, además de tomarse una, la gente pudiera comer algo simple pero bueno, bien hecho. Entre todo el equipo estuvieron noches enteras haciendo pruebas con los platos hasta lograr el resultado que buscaban, y la carta terminó siendo lo que querían: las mejores hamburguesas, papas, sándwiches, ensaladas, y obvio, pizzas. Y aun sin proponérselo, la pizza terminó siendo el plato estrella de la casa, por el que todo el mundo vuelve y el que todos recomiendan.

Brujona

La pizza es de masa madre de 48 hs de fermentación; aspecto muy importante para darle su toque especial. Fermenta 24 hs en bloque, entera, donde desarrolla más sabores, y 24 hs más bollada, para que no esté tan tensa y se pueda estirar bien. Además, está hecha con harina orgánica molida en piedra, que tiene un olor y sabor particular, mezclada con un porcentaje de harina integral para darle un gusto un poco rústico. La salsa de tomates, por su parte, está hecha a base de tomates naturales asados, con ajo también asado y albahaca. El resultado es una pizza de 26 cm de diámetro, con un piso súper crocante, y un sabor muy especial.

Brujona
Brujona

La Peppe, con salsa, mozzarella, y slices de pepperoni es la favorita de la casa, aunque la más vendida no es esa, sino la Pintó, de salsa, mozzarella, jamón crudo, rúcula, y queso crema; pizza que tuvimos el placer de probar y nos pareció buenísima, el touch de queso crema le da un sabor muy interesante, una delicia. También probamos la Capresse, con salsa, mozzarella, cherrys asados y albahaca, que está tremenda (¡los cherrys asados son espectaculares!), y obvio, la clásica Mozzarella, con salsa, mozarella y orégano, que aunque sea la más típica nos sorprendió por ser igual de buena y sabrosa. ¡La verdad es que hay que probarlas todas!

Brujona
Brujona

Otra cosa que destaca de la carta y que no queríamos dejar de probar son los tragos. Además de contar con 11 canillas de cerveza artesanal (Davok, Cabesas, Julepe, Volcánica, y Oceánica) y Estrella de Galicia, se especializan en clásicos como el Gin tonic, Mojito, Caipis, Tom Collins (gin, jugo de limón, soda, y la opción con pomelo que está buenísima), y tragos de autor como el Gardelito (gin, infusión de té de Ceylan con trozos de arándanos, rosa mosqueta, notas de frambuesa, pimienta rosa y pimienta negra) y el Brujorange (aperol, jugo de ananá, arazá, jugo de naranja, jugo de lima y almíbar de jengibre) que es un éxito de la casa. Y también para los no alcohólicos hay opciones ricas; les recomendamos la pomelada con romero, tónica, y canela, que es, de verdad, una delicia.

Brujona

¿Qué más les podemos decir? Un lugar divino tanto adentro como en el patio, una ambientación cuidada, buena música de acompañamiento, y un equipo de trabajo amigo y joven (¡y de casualidad completamente masculino!), que destaca por meter la mejor onda, poniéndole amor y cabeza a la comida y a la atención. Y, por si fuera poco, para los que no puedan darse una vuelta por ahí, hace dos meses que trabajan con Rappi, así que, ¡no hay excusas! Les recomendamos que prueben Brujona y que vivan, como nosotros, una tremenda experiencia.

¿Qué tal? Ya sabemos que la pizza es de los platos favoritos de los urugayos, y con estas propuestas, no podemos decir que no estemos de acuerdo. Materia prima de calidad, masa madre, sabores increíbles, y lugares interesantes se conjugan para ofrecernos experiencias inolvidables. Especial para salir a disfrutar estos días de verano, ya sea en familia, solo, o con amigos ¿verdad? Yo que ustedes no me lo pierdo.  ¡A partirse la boca!

Redacción Sofía Dinello / Fotos Gabriella Rouiller

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