Spreading Fashion Innovation, Captivating People

#FlurPicks – Las mujeres editoras más influyentes de ayer y hoy

en Lifestyle

Lo que se generó en las calles el pasado 8M nos dejó con ganas de seguir honrando a esas mujeres emprendedoras y luchadoras que nos inspiran a creer que podemos lograr todo lo que nos proponemos. Desde Flur, quisimos hacer un recorrido por esas que dejaron su marca en el mundo editorial a través de un resumen en el que hablamos de las de siempre pero mirando al futuro.

¿Sabías que el mundo editorial está compuesto mayoritariamente por mujeres? Tal vez sea de las pocas industrias en las que las mujeres dominan los cargos. No sabemos si se debe a que tenemos más desarrollada la intuición y podemos ver de lejos cuándo algo va a ser un suceso, como le pasó a Sigrid Kraus, editora en jefe de la Editorial Salamandra, que firmó enseguida con J.K Rowlling; o como a Ana Lirás, directora editorial de Grijabo, que descubrió un nuevo género naciente al finalizar el manuscrito de E.L. James y firmó con ella mucho antes que su par en Estados Unidos. Tal vez sea que tenemos una sensibilidad especial para lo que a Artes se refiere, o que podemos muy bien con el multitasking.

Silvia Querini, Carmen Esteban y Elena Ramírez

Aunque a diferencia de lo que comúnmente pensemos, el trabajo de un editor no es solo leer manuscritos y decidir si lo publican o no. De hecho, ese ideal está bastante alejado de la realidad. Carmen Esteban, directora editorial de Crítica (Grupo Planeta), cuenta en una entrevista que si bien su trabajo le apasiona, se dio cuenta de que el oficio no era aquella visión romántica que había imaginado, ya que no está todo el día en su despacho leyendo manuscritos. “Se trabaja estrechamente con marketing, promoción y comercial”, especifica esta mujer que lleva en la silla directiva desde 2003. Pero tal vez para que hoy podamos disfrutar de una novela como la de E.L James, las bases la sentó otra editora que llegó a una revista en decadencia con una tiraje y lectores bajísimos, calificada de sosa y aburrida, y la transformó en una de las más vendidas en Estados Unidos con editoriales en más de 100 países.

Helen Gurley Brown – Cosmopolitan

Helena Gurley Brown llegó a la revista Cosmopolitan 1965 como editora en jefe, y la cambió rotundamente. La reinvento e hizo foco en las mujeres exitosas que buscaban una carrera laboral, eran solteras y modernas, dejando bien atrás su reputación de sosas y abrazando un nuevo éxito con una revista polémica y moderna.

Portada de Cosmopolitan, 1965

En su primera edición, se incluyó un artículo extenso sobre el uso de la píldora anticonceptiva, método que había salido al mercado cinco años antes. Y es que desde Cosmopolitan, Brown llevaba bien alta la bandera feminista e informaba a las mujeres sobre los temas que realmente querían saber. Trabajó para borrar de la sociedad el estigma en torno a la mujer exitosa y que prioriza su carrera, a la que se divertía y alentaba a otras no solo a tener sexo, sino a disfrutarlo y hablar de ello sin avergonzarse. Por su discurso tan abierto y controversial, se ganó la dura crítica de la los círculos más conservadores, de hecho no podemos olvidarnos el momento en que esta mujer hablaba de sexo cuando corrían los sesenta y aún existían en las universidades titulaciones sobre cómo ser una buena ama de casa. Brown le decía a todo aquel que quisiera escuchar, que las mujeres debían tener un hombre para complementar su vida y no al revés.

Cosmopolitan se volvió una revista de culto que pronto se expandió a otros países, siempre manteniendo su identidad clara, hablando de temas sin tapujos, mostrando hombres desnudos en su interior y con portadas que son marca registrada: mujeres jóvenes en outfits sexys, generalmente actrices, cantantes o alguna société en ascenso. Esta mujer, que no era periodista sino una persona con la ambición de tener todo aquello que quería, se ganó la confianza de los directivos del grupo Hearst, al que pertenece Cosmopolitan, gracias al libro que había escrito en 1962 titulado Sex and the single girl. En él, un rotundo éxito por cierto, aconseja a mujeres sobre placer, trabajo y belleza, publicándose en 28 países y llevándose al cine con Natalie Wood como protagonista. La forma clara en la que hablaba a las mujeres fue el sello personal de esta transgresora que se retiró a los 70 años para dar lugar a una nueva generación, aunque se siguió con la fuerte impronta que había marcado durante tres generaciones Helen Gurley Brown.

La última Cosmopolitan de Brown

En su última edición, febrero de 1997, les habla a sus lectoras dejando bien en claro sus pensamientos con frases como “los hombres no son el enemigo: un buen hombre, merecedor de su amor, está ahí afuera… vamos a encontrarlo”; “el sexo es una de las tres mejores cosas que hay: bendito el hombre o los hombres que le trae este increíble placer”; “amar el trabajo es casi tan importante como amar a un hombre, o tal vez igual”; y otras tantas muy memorables.

Franca Sozzani – Vogue Italia

Para 1980, ya era directora responsable de la revista Leí, y tres años más tarde dirigió la versión masculina de dicha revista titulada Per mi. Pero desde 1988 fue directora de Vogue Italia, desde donde es posible que la conozcamos todos por su increíble trabajo artístico. Franca hablaba con imágenes de los temas que le interesaban, no solo de moda: habló de política, discriminación, drogas y abuso, abriendo una nueva era con el slogan “Una revista de moda no debe limitarse a mostrar ropa. Tampoco es arte, es una postura”. Con su gestión, han pasado a la historia editoriales de moda dedicados a la cirugía estética, la guerra, la rehabilitación de las drogas, la contaminación, la violencia de género o el íntegro de belleza negra (afroamericana). Hasta la llegada de Franca a la moda, si había un lugar donde podías ir a olvidarte de esos problemas, supuestamente, era a una revista de moda.

“No aporto el sueño. Añado el sueño”, le dice a su hijo hablando de un editorial de moda en la que apenas aparece ropa o en lla que la ropa es lo menos importante. “El sueño es el momento en el que puedes ser libre con tu fantasía y tus pensamientos. Soñar es gratis. No puedes ser avaro con tus sueños, han de ser lujosos. ¿Por qué debería escatimarle los sueños a la gente?”. No es en vano, mientras estuvo a cargo de Vogue Italia, la revista fue considerada la más artística y conceptual de todas las Vogue.

Grace Coddintong – Vogue

Reina y madre de las editoriales de moda. Su influencia es tan grande que luego de 30 años como directora de moda en Vogue USA, y tras renunciar para dedicarse a sus proyectos personales, sigue ejerciendo el cargo a nivel global de la revista. Posiblemente, es de las pocas personas que le lleven la contra a Anna Wintour, la dupla que se generó gracias a que Grace llamó a Wintour para felicitarla por su nuevo puesto como editora y ella le propuso irse a trabajar a su lado en Vogue.

Los contactos con la moda de Grace nacieron de Vogue, criada en un convento y sin salir a menudo, su única distracción era la revista, ese mundo hermoso que anhelaba y al que la única forma para entrar que se le ocurrió fue como modelo. No le iba nada mal, era requerida bastante por fotógrafos y marcas, hasta que a los 26 años un accidente de coche le dejó lesiones visibles en su rostro y tras varias cirugías plásticas, decidió dejar el modelaje. Dos años más tarde, fue entrevistada para un puesto como redactora junior en Vogue Británica, donde hizo carrera hasta editora de fotografía. Tras el estreno del documental “The september issue”, el personaje de Grace se hizo notorio, la gente en la calle la veía como heroína tras poner en evidencia la tensa relación de trabajo con Wintour y al ver la reacción del público decidió escribir un libro. Según sus palabras, lleva varios años en la industria y tenía mucho que contar. Actualmente, esta genio conocida por sus montajes con fotografías enormes, hermosas y dramáticas trabaja con Tiffany´s, y al parecer, se están negociando los derechos para llevar al cine su libro homónimo. Ojalá sea pronto.

Anna Wintour – Vogue

La reina del hielo, absoluta señora de la tendencia, aquello que dice es santa palabra. Esta periodista británica comenzó su carrera en Londres trabajando para Harper´s & Queen en los años 70, su desempeño la hace notoria y la llaman desde NY para escribir en Harper´s Baazar, donde se catapulta hasta Vogue y asume la responsabilidad editorial en 1988. La primera edición de septiembre es la más grande de todas, la que contiene más anuncios e información, la conocida como “la biblia de la moda”, donde puso a Naomi Campbell en la portada con un suéter de pedrería de Lacroix y unos vaqueros de Guess. En esa época, había que enseñarles la revista a los directivos y Wintour recuerda: “cuando se las mostré se hizo un silencio total porque no podían creer que hubiese puesto a una modelo afroamericana en la portada del número de septiembre. Entonces se consideró muy arriesgado”.

Y así es ella, desafiante y con el talento para descubrir nuevos diseñadores, fotógrafos y modelos, capaz de llevar adelante una revista que es pionera en su rubro y aun así sorprender. Tiene el poder de decidir sobre la carrera de los demás y se lo ha ganado a fuerza de  talento, aunque asusta un poco la verdad, que con el simple movimiento de labios se pueda formar una catástrofe laboral. Lleva 31 años al mando de Vogue y desde 2013 maneja todas las ediciones artísticas del grupo Condé Nast, grupo al que pertenece la marca. Por el momento, no tiene planes de retirarse.

Anna Dello Russo – Vogue Japón

Con una licenciatura en Literatura Italiana e Historia del Arte en la Universidad de Bari, también estudó moda en el Danús Academy de Milán. Apenas graduada consiguió un puesto en Condé Nast Italia como asistente, para luego ascender a editora de moda en Vogue Italia y editora de L’uomo Vogue durante seis años. Actualmente, dirige Vogue Japón, ¡sin moverse de Milán! Se dice que tiene más de cinco mil pares de zapatos y es toda una eminencia en la industria de la moda, su influencia incluso llegó a desarrollar colecciones con diseñadores y marcas como H&M.

Diana Vreeland – Harper´s Baazar y Vogue

Durante 30 años fue parte de Harper´s Baazar, primero como columnista y luego como editora. Fue la antecesora de Anna Wintour en Vogue, y al salir de allí estuvo a cargo del Costume Institute of Metropolitan Museum of Arts en NY. Esta periodista especializada en moda le dio un aire Hollywoodense a las revistas para las que trabajó, poniendo en sus tapas a grandes estrellas que hacían soñar a mujeres y hombres por igual en la época dorada del cine.

Hija de una socialité americana y un corredor de bolsa británico, nacida en París, el encanto de esta mujer trascendió fronteras. Bailarina de ballet, aprendiz de Michel Fokine ,el único maestro de ballet imperial que escapó de Rusia con la primera guerra mundial, se presentó en el Concierge Hall de NY donde vivía con sus padres. Luego de casarse y emigrar nuevamente, fue una de las quince mujeres que se le presentaron al Rey Jorge V y la reina María en el Palacio de Buckingham en 1933. Para entonces, ella tenía su propia tienda de ropa interior en Inglaterra con clientas de la alta sociedad y viajaba muy seguido a París para compras personales, mayoritariamente a Chanel a quien conocía personalmente de 1926. De regreso en los Estados Unidos, y por el trabajo de su esposo, conoció a los directivos de Harper´s Baazar quienes quedaron impresionados con su estilo personal y la invitaron a trabajar con ellos. Se tomaba la moda muy en serio, descubrió a varias figuras del cine y la televisión, y asesoró a grandes personalidades como a la mismísima Jacqueline Kennedy mientras su esposo hacía la candidatura a la presidencia. Aún tenemos un poco de su legado en el documental “Diana Vreeland: The eye has to travel”, donde quienes la conocían y trabajaron con ella hablan de su visión.

Las editoras de hoy, jóvenes promesas

Hemos encontrado mujeres que a una corta edad ya están pisando muy fuerte por sus ideales, convicción y talento. Y porque además traen un producto diferente.

Tavi Gevinson

Con 11 años, abrió un blog dedicado a la moda, Style Rookie, donde mostraba sus looks y daba su opinión en relación a tendencias. Rápidamente, llamó la atención y logró más de treinta mil visitas al días. Fue invitada a asistir a la semana de la moda en NY y París, y realizó otros viajes relacionados a la industria a Tokio y Amberes financiados por la revista POP. Escribió artículos para Harper´s Bazaar y Barneys.com, diseñó una sesión fotográfica para la revista Blackbook, y fue musa y modelo para la línea de ropa Rodete de las tiendas Target. Fue Speaker en charlas TED x Teen y otras conferencias de marketing. El plus: apareció en la lista de Forbes 30 under 30 en medios.

Elise by Olsen

Es posiblemente la homóloga de Tavi, pero en su versión europea. Comenzó a escribir a los 8 años, a los 12 creó la red de blogs Archetype enfocada en tendencias de moda y arte, y con 13 se pasó al mundo del papel creando su revista Recent Paper. Esta revista no es tradicional, no tiene casi publicidad ni está sujeta a ninguna marca o conglomerado; es una revista para jóvenes hecha por jóvenes con una fuerte personalidad y marcadas opiniones. Elise ofrece algo único, un profundo estudio de las subculturas urbanas juveniles y aquello que anhelan, y una lucha contra los estereotipos predominantes. En la época en que los medios en papel están muriendo, no solo nace y se mantienen sino que se la puede encontrar en los centros de arte moderno más importantes del mundo. Quizá lo más destacado de esta revista escandinava sea su proceso creativo, y es que como característico de su generación, se nutre de la colaboración de otro jóvenes con ganas de compartir e ideas similares a las de ella que encuentra en las redes, ¡nada de juntas a las 8 am en una oficina! Una gran personalidad que sin duda transmite un mensaje fuerte.

Liv Little

Es una estudiante de política y sociología en la Universidad de Bristol, y editor en jefe de Gal-dem. Ha trabajado para organizaciones como Women for Refugee Women y escribe sobre interseccionalidad, asilo y derechos de las mujeres. Nacida mitad guyanesa-mitad jamaicana, sintió la necesidad de crear un medio, un canal de comunicación para personas de color que no encontraba en el momento. Así nació el magazine que ha llegado a niveles de lectores insospechados, creando una comunidad muy fuerte a su alrededor.

Es claro que la industria de las letras se ha visto enriquecida por las mujeres fuertes e inteligentes que empoderan mediante la palabra y el ejemplo a muchas otras alrededor del mundo. Modelos que han servido de inspiración y creadoras de sueños, y por suerte, somos testigos de que los cambios generacionales son buenos y aportan a la industria un refresh necesario sin perder calidad. ¡Por mujeres apasionadas por las letras!

Artículo por Karen Fabregat

Deja un comentario

Your email address will not be published.

*

Últimos de Lifestyle

Ir a Arriba