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Todos deberíamos ser feministas… Y otras lecturas esenciales

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Marzo es el mes de la mujer. Un mes de marchas, debates, visibilización, y para muchas de nosotras, educación. Términos como mansplaining, género, gap gender, y tantos otros, son repetidos infinidad de veces en las noticias pero algunas no decodificamos los mensajes por no estar al tanto de los significados. Estamos viviendo un momento significativo, una nueva fase en el feminismo, y aunque hay quienes defienden el hecho de que no se debe estar “educadas” para ser feministas, creo que informarse para poder tener una mirada propia al respecto, no hace mal a nadie.

Artículo por Nieves Pereyra – Coach de Estilo

Muchos dirán que en los últimos años ha habido grandes cambios a nivel legal que garantizan nuestros derechos. En parte es cierto y lo celebramos de forma entusiasta. También es verdad que a pesar de ello, las mujeres nos enfrentamos día a día a los límites sociales de esos cambios políticos y legales que pensamos -ingenuamente tal vez- nos brindarían per se iguales oportunidades. Varias de las estructuras ancestrales y gran parte de las actitudes discriminatorias todavía están vigentes en el plano privado, donde prevalece el doble estándar en las costumbres sexuales; y en el plano público, donde no solo el abuso sexual y la violencia son cosa de todos los días, sino que las mujeres seguimos realizando doble jornada laboral: en nuestros trabajos y al llegar a nuestras casas.

Por eso es tan importante la visibilización de las experiencias negativas, para que se identifiquen como problemas sociales y requieran la atención y la educación para poder tener una visión crítica al respecto. Como plantea Maxine Molyneux, catedrática de sociología en el University College London, “ningún movimiento social, cualquiera sea su gravitación, es una entidad unificada y homogénea; en su mayoría están formados por diferentes tendencias que acuerdan un conjunto de demandas o principios comunes; más allá de eso, cada uno tendrá sus propias prioridades y formas de activismo.”

De aquí que las lecturas que recomendamos a continuación sean variadas en cuanto a su postura acerca del feminismo y su mirada crítica sobre él. Pero por sobre todo, de amena lectura y fácil entendimiento. Empecemos con la autora nigeriana que presta el título a este artículo.

Todos deberíamos ser feministas – Chimamanda  Ngozi Adichie

“Hoy me gustaría pedir que empecemos a soñar con un plan para un mundo distinto. Un mundo más justo. Un mundo de hombres y mujeres más felices y más honestos consigo mismos. Y esta es la forma de empezar: tenemos que criar a nuestras hijas de otra forma.”

Nótese antes que nada el TODOS integrador del título. Esta lectura, adaptación de una de las charlas TED de esta autora nigeriana, es una demoledora de tópicos y lugares comunes del patriarcado, que en setenta páginas explica de forma corta y precisa el daño que el machismo hace a hombres y mujeres por igual. Que el feminismo no es solo cosa de mujeres es algo que muchas feministas han explicado a lo largo de la historia, pero este texto es de una efectividad incomparable. Indispensable para padres y madres que estén educando hijos de cualquier género, la charla TED que tiene  millones de visitas, puede ser encontrada fácilmente en Youtube.

Lecturas Feministas – Gabriela Borelli Azara

¿Qué une a la poeta de la antigüedad Safo de Lesbos con Simone de Beauvoir, a la japonesa Sei Shonagon con Eva Duarte, a la sufragista británica Emmeline Pankhurst con la luchadora argentina Lohana Berkins? 

Lecturas feministas es un libro-manual para todes aquelles que quieren saber cómo el feminismo llegó a desarrollarse y convertirse en el movimiento que es hoy. Borelli recopila textos y ensayos que van desde Sor Juana Inés de la Cruz a Flora Tristán, pasando por Virginia Woolf. En este recorrido, nos cuenta quiénes fueron las primeras en escribir sobre la injusticia del mundo y porqué debía cambiar. Nos acerca a aquellas que se animaron a tomar la palabra y convertirse en heroínas de las letras, corriendo el límite  posible en cada una de las etapas históricas que habitaron.  Lo recomiendo como un clásico, esos libros-manuales de lectura amena que podemos tomar, leer, dejar y volver a retomar en cualquier momento.

Los hombres me explican cosas – Rebecca Solnit

“El término mansplaining conjuga man («hombre») y explaining («explica»), en alusión a este fenómeno: cuando un hombre explica algo a una mujer, lo hace de manera condescendiente, porque, con independencia de cuánto sepa sobre el tema, siempre asume que sabe más que ella. El concepto tiene su mayor expresión en aquellas situaciones en las que el hombre sabe poco y la mujer, por el contrario, es la «experta» en el tema, algo que, para la soberbia del primero, es irrelevante: él tiene algo que explicar y eso es lo único que importa.”

Este término que resulta un poco raro al principio, es explicado de manera brillante por la autora en esta recopilación de ensayos feministas, donde también se tratan temas diversos como la violencia de género, el papel de las mujeres en la lucha de los derechos civiles o la importancia de crear con conciencia. Mediante ejemplos de su experiencia personal y otros de su entorno, este conjunto de ensayos navega por la desigualdad entre hombres y mujeres y la violencia basada en el género, pero por sobre todo nos ilustra sobre cómo los hombres muestran una autoridad que no se han ganado, mientras que las mujeres han sido educadas para aceptar esa realidad sin cuestionarla. Así, en el primer ensayo, Rebecca Solnit  narra la experiencia que vivió durante una cena en la que un multimillonario se puso a hablarle acerca de un libro increíble que había leído, ignorando el hecho de que ella misma lo había escrito, y a pesar de que se lo hicieron saber al principio de la conversación. Al final resultó que ni siquiera había leído el libro, sino una reseña del New York Times. ¿A alguna le resulta una práctica conocida? A mí me pasa todo el tiempo.

Teoria King Kong – Virginie Despentes

“Escribo desde la fealdad, y para las feas, las viejas, las camioneras, las frígidas, las mal folladas, las infollables, todas las excluidas del gran mercado de la buena chica, pero también para los hombres que no tienen ganas de proteger, para los que querrían hacerlo pero no saben cómo, los que no son ambiciosos, ni competitivos, ni la tienen grande. Porque el ideal de la mujer blanca, seductora, que nos ponen delante de los ojos es posible incluso que no exista.”

Hay que tener la mente muy abierta para leer este ensayo o al menos no tener miedo de escandalizarse. Para los que vimos Follame no es ninguna novedad la postura de Despentes frente al feminismo. Víctima de violación a los 16 años, prostituta ocasional y dispuesta a asumir los riesgos que conlleva vivir con la misma libertad que un hombre, la autora se considera feminista convencida desde que tiene uso de razón. Aunque las propias feministas, en contra de la prostitución y la industria del porno, consideren que lo único que quiere con su discurso liberal es trasgredir. Si no nos indignamos en la página 5 y seguimos con su lectura, vamos a encontrar muchas reflexiones certeras acerca de la mujer, el cuerpo y la belleza. Como decíamos más arriba, el feminismo es una ideología viva que tiene muchas variantes, casi tantas como feministas haya.

Solterona: la construcción de una vida propia – Kate Bolick

“Con quién casarse y cuándo: estas dos preguntas definen la existencia de toda mujer, con independencia de dónde se haya criado o  qué religión practique o deje de practicar. Quizá al final le gusten las mujeres en lugar de los hombres o quizá decida, lisa y llanamente, que no cree en el matrimonio. Da igual. Estas disyuntivas determinan su vida hasta que obtienen respuesta, aunque sea con un “nadie”  y un “nunca.”

Este libro, que no es novela ni autobiografía, tampoco es una crítica cínica contra las relaciones como se podría llegar a pensar. Todo lo  contrario. Lo que sí es, es una crítica constructiva de nuestra sociedad y el modo en que algunas de las costumbres más arraigadas  han terminado por parecernos naturales. Como por ejemplo, utilizar el término solterona (con su consabida carga despectiva) y “soltero de oro” o “codiciado”  para su contraparte masculina. Kate Bolick es una de las periodistas norteamericanas más influyentes de la actualidad. En su primer libro, reflexiona sobre lo importante que es valorarse a uno mismo y como nadie debería sentirse marginado o diferente por elegir  un camino distinto al que normalmente dicta nuestra sociedad. Este ensayo, se divide en capítulos presididos por las “Despertadoras””: Edna St. Vincent Malley, Maeve Brennan, Edith Wharton, Neith Boyce y Charlotte Perkins Gilman, mujeres de las que la autora aprendió cómo valorarse y luchar por sus metas, su vida y sus sueños. Todas dialogan con ella  y marcan cada etapa dando paso de un tema de debate a otro. Es difícil hablar de este libro sin dejar parte de una misma en el ejercicio, porque todas en algún momento de nuestras vidas nos hemos sentimos identificadas con lo que cuenta. Simplemente las invito a leerlo, sean solteronas o no.

Esperamos que esta selección sea tan variada y rica en opiniones como lo somos las mujeres mismas. Las invitamos a que si leen alguno de estos textos nos comenten en las redes. ¡Feliz mes de lectura a nosotras!

Todos estos libros los pueden encontrar en  librerías de Montevideo (Escaramuza, Libros Libros)   y en Bonhomía Libros @bonhomialibros  que se los llevan  a domicilio.

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