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#FlurPicks – Healthy habits para incorporar en tu rutina

en Lifestyle/Tendencias

Seguramente uno de tus objetivos al iniciar este año haya sido el de proponerte incorporar hábitos más sanos. Las tendencias hacia el wellness y el constante bombardeo de información al respecto han hecho que todos nos cuestionemos, al menos de vez en cuando, el estilo de vida que llevamos. A esta altura, ya sabemos que para que eso funcione deberíamos estresarnos menos, dormir suficiente, comer más vegetales, y hacer ejercicio regularmente. Suena simple, ¿no? Aunque también un poco imposible de lograr si no sabemos por dónde empezar a introducir los cambios. Y por ello es que, generalmente, no lo logramos.

Lo cierto es que hábitos de vida más saludables no se construyen de la noche a la mañana, sino que el secreto está en incorporar algunos pequeños trucos en nuestra rutina diaria que nos ayuden a lograr esos #goals a largo plazo. Por eso, si llegados a mayo ya estás a punto de rendirte en cuanto a este objetivo, no lo hagas. Acá te dejamos algunos tips que podés incluir en tu día a día y que seguro van a hacer que sea más fácil lograr cambios sostenibles. ¡Tomá nota!

Para mejorar nuestra alimentación

La comida es una de las primeras cosas en las que nos enfocamos cuando pensamos en estar más saludables, y también una de las que más nos cuesta mantener en balance. ¿Algunos consejos para que sea más fácil? Probá:

Meal planning

Una de las claves a la hora de comer mejor es que el hambre no nos agarre desprevenidos. Cuando estamos cansados y hambrientos, solemos ingerir lo primero que encontramos o lo más sencillo de preparar, lo que usualmente no es nuestra mejor alternativa. Por eso el meal planning es una de las mejores estrategias para mejorar nuestra alimentación.  Se trata de, ni más ni menos, planear nuestras comidas con anticipación, al menos en grandes rasgos.

Cuando tengas un poco de tiempo libre -el fin de semana es ideal-, pensá qué alimentos te gustaría incluir en la semana y de qué manera, y si podés prepará (ya sea lavar, cortar, pelar, poner en remojo, cocinar, freezar, distribuir en porciones, etc.) todo lo que vayas a usar por un par de días. Esto va a ayudar a que al momento de realizar una comida todo ya esté casi pronto y sea cuestión de armar. Podés hacer un calendario de comidas semanal para calcular mejor la cantidad de alimentos necesarios y ayudarte a realizar las compras, pero lo cierto es que esto suele ser demasiado estricto para la mayoría de las personas, y es abandonado fácilmente. No se trata de ser rígidos. Lo mejor es preparar en abundancia, combinar de formas distintas, y luego ponernos creativos con lo que sobre – Instagram y Pinterest son eternas fuentes de inspiración al respecto.

Observar nuestro plato

Este punto viene de la mano del anterior, pero busca hacer hincapié en cada plato en particular. Es importante que cada comida que hagamos o compremos sea analizada mínimamente. Suena a mucho trabajo, pero lo cierto es que luego de un tiempo se vuelve instintivo. ¿Está la mayor parte de mi plato compuesta de vegetales? ¿Hay variedad de colores? ¿Tiene alguna fuente de proteínas, carbohidratos, grasas saludables? ¿Es diferente a lo que comí ayer? ¿Cómo me siento luego de comerlo? Hacernos estas preguntas nos ayudará a visualizar si estamos incorporando diferentes grupos alimenticios, y a descubrir qué alimentos nos hacen mejor que otros o si es necesario sustituir o variar algunos para asegurarnos de obtener todos los nutrientes necesarios.

Incorporar hierbas y especias

Ya sabemos que para obtener una alimentación más saludable siempre es recomendable probar e incluir variedad de alimentos, pero ¿alguna vez te pusiste a pensar en los beneficios de incorporar hierbas y especias? Las hierbas y especias se destacan por ser increíbles fuentes de nutrientes y además poseer distintas propiedades como ser antiinflamatorias, desintoxicantes, regular los niveles de azúcar, ayudar a una mejor digestión y contribuir a la prevención de enfermedades, entre otros beneficios, dependiendo de cuál estemos consumiendo. También podemos sustituir la sal o el azúcar con especias en distintas preparaciones para hacerlas aún más sanas. Además, ¡agregan un sabor increíble a las comidas ayudándonos a variar nuestros platos y a no aburrirnos!

Para estar siempre hidratados

El ser humano está compuesto de aproximadamente un 70% de agua, la cual es necesaria para cada función de nuestro cuerpo. Pero la realidad es que la mayoría de las personas nunca beben los dos litros mínimos diarios recomendados. Hacer ejercicio, tomar café o alcohol, además, contribuyen  a la deshidratación. Y estar hidratados es vital para regular hormonas, dormir bien, mantenernos enfocados, controlar el apetito, evitar la constipación, tener una piel sana, y asegurarnos de que las funciones de nuestro cuerpo se lleven a cabo adecuadamente. Sin embargo, más aún en invierno, puede resultar difícil beber tanta agua, sobre todo si no sos fan. Para mantenerte hidratado de igual manera, podés intentar:

Hacer aguas saborizadas

Probá hacer tus propias aguas saborizadas en vez de consumir las compradas, que suelen estar llenas de azúcares, saborizantes y colorantes artificiales. Para ello alcanza con agregarle a una botella de agua trozos de frutas, hierbas como menta o albahaca, rodajas de limón, pepino, o jengibre; o lo que sea que se te ocurra, y dejarlo un rato hasta que agarre sabor. ¡Casi como una sangría pero sin el alcohol! Y podés ir variando con lo que tengas en casa para no aburrirte.

Consumir té e infusiones

Si pensás que el té es aburrido, seguro estás pensando únicamente en el té negro tradicional. ¡Pero existen infinitas variedades de mezclas herbales que podés disfrutar a tu gusto! Las infusiones son una buena alternativa para incorporar en los meses fríos; además de regular la temperatura corporal y contribuir con los beneficios de sus hierbas, son una buena forma de mantenernos hidratados. Podemos beber varias tazas de té al día y también jugar con sus propiedades incorporando miel, limón, jengibre y distintas leches,  y así asegurarnos un poco más de líquido en nuestro organismo.

Incorporar licuados, jugos y sopas

Lo increíble de las frutas y las verduras es que lo tienen casi todo, ¡y eso incluye también agua! Y en preparaciones como licuados, jugos y sopas además solemos incluir agua extra, lo que los convierte en un boost de hidratación suprema que además disfrutamos de ingerir. Pepino, espinaca, apio, tomate, ananá, frutillas, sandía, melón, son algunas de las verduras y frutas con más contenido de agua y que podés incorporar en estas preparaciones para aumentar aún más tu ingesta de agua diaria y de vitaminas y minerales esenciales.

Para movernos más

Ya sabemos que el ejercicio es una parte fundamental de una vida sana, pero suele pasar que nos volvemos muy sedentarios más allá de la horita en el gimnasio. Encontrar la manera de movernos más seguido, aunque no sea una sesión de cardio extremo, tiene increíbles efectos en la salud. Podés intentar:

Salir a caminar 

Seguramente estés al tanto del reto global de caminar 10.000 pasos al día, con hashtag popular en Instagram y App que monitorea nuestro andar incluidos. Si bien los 10.000 pasos al día son una cifra un tanto aleatoria, derivada de una campaña de marketing japonesa de los años 60 para evitar la obesidad y sin una base científica muy estudiada, lo cierto es que elegir caminar en cada ocasión que tengamos contribuye enormemente a nuestro bienestar.

Es simple, una alternativa más económica a otros medios de transporte, y con múltiples beneficios  para la salud: estudios muestran que caminar ayuda a calmar la mente y bajar los niveles de ansiedad, pensar mejor y más creativamente, regular los niveles de azúcar, e incluso, quemar una cantidad significativa de calorías si lo hacemos con regularidad. Además, como por lo general caminamos al aire libre, nos permite oxigenarnos y recibir vitamina D al exponernos al sol. Nada mal.

Utilizar las escaleras

Dada cualquier situación solemos elegir la opción más perezosa, ¿no es cierto? Este es el caso con las escaleras, que siempre quedan relegadas al segundo lugar, ya sea con los ascensores o escaleras mecánicas. Pero preferir las escaleras comunes es un buen truco para mover nuestro cuerpo, incluso aunque no las subamos corriendo, pues ponemos en funcionamiento diferentes músculos y se modifica el ritmo cardíaco, y todo ello contribuye a nuestro bienestar, en contraposición al dejarnos llevar de las otras opciones.

Realizar estiramientos

Una buena práctica a incorporar es la de realizar ejercicios de estiramiento por unos minutos diariamente. Llevar esto a cabo nos ayudará a fortalecer el cuerpo y mejorar la flexibilidad, así como el desempeño en nuestra práctica de ejercicio físico regular. También va a contribuir a aliviar dolores que podamos sentir de haber realizado una mala postura, así como a aflojar los músculos y despertarnos más suavemente si lo hacemos a primera hora del día, o dormir mejor si lo llevamos a cabo antes de acostarnos, pues permite la relajación corporal. Lo bueno de estas rutinas es que las podemos realizar en cualquier momento ya que no requieren ningún equipo especial, tan solo unos minutos de tiempo.

Recordá que la mejor manera de crear hábitos positivos no es la autocrítica, sino el amor propio y la paciencia. Tomarnos el tiempo de observar y cuestionar nuestra manera de actuar es esencial para generar cambios. No podemos cambiar todo de una y eso puede frustrarnos, pero debemos recordar cuáles son nuestras metas y por qué las queremos lograr. Paso a paso, ¡a por ellas!

Artículo por Sofía Dinello

 

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