Chicas en NY es la comunidad de viajeras más grande de Argentina, que con un espíritu avasallador y ganas de comerse (y compartir) el mundo nos acompaña a hacer nuestros sueños realidad. La mujer que está detrás de esta linda locura es Andy Clar, una publicista, emprendedora y visionaria que, radicada en la vecina orilla, creó el trabajo de sus sueños junto con Kari, su amiga de toda la vida.
Artículo por Karen Fabregat

Hace ya varios años, Andy fundó la agencia de publicidad Aschen junto a su actual esposo. Todo se llevó adelante con muchísimo trabajo y esfuerzo, incluso arrancaron en la sala de su apartamento en Olivos. Hoy, Aschen acaba de fusionarse para ser parte de la agencia más grande de Latinoamérica, brindando a sus clientes todo lo que necesitan en un mismo lugar, y “evitando que sea rehén de una lucha de egos en la que muchas veces queda atrapado”, según palabras de la misma fundadora para un medio argentino. Pero así como Aschen surgió pequeña y se transformó en una de las agencias más importantes, sucedió lo mismo con su otro emprendimiento personal, Chicas en NY.

Andy viajó por primera vez a New York con la plata del accidente que sufrió a los 23 años. Estaba cruzando una avenida de la capital bonaerense cuando un ómnibus pasó en rojo y la pasó literalmente por arriba. “No puede ser real, tengo que estar soñando”, recuerda que se dijo a sí misma cuando notó lo que le estaba sucediendo. Luego, el dolor muy fuerte la trajo a la realidad, y después despertó en el hospital. Los médicos que la estaban tratando ya no sabían qué más hacer con ella, tenía una hemorragia que no sabían de dónde venía. Andy se desangraba y no sabían ni cómo ni porqué. Quien le salvó la vida fue un médico peruano que estaba de guardia en el hospital. La encontró en el pasillo y la enyesó el mismo, la subió en una ambulancia y la trasladó a un hospital con tomógrafo. Así constataron que tenía siente fracturas de pelvis, siete de cadera, una de costillas, una vértebra y el fémur.
El parte médico no era para nada alentador: Andy no volvería a caminar. Recuerda que cuando dijeron eso, su madre se tapó la cara y comenzó a llorar. Su hija en un intento de consolarla le dijo: “no te preocupes má, yo voy a volver a caminar, y voy a caminar por todo el mundo”. Hasta el día de hoy, no sabe por qué le dijo eso a su madre, pero lo cierto es que luego de meses de estar en cama hospitalizada, le dieron el alta domiciliaria y se fue a vivir con su madre. Como tenía una sola máquina de fisioterapia y nada de dinero, se armaba un sistema de poleas con bolsas de azúcar para fortalecer los músculos de los brazos primero, que era lo que podía mover. Después de mucho esfuerzo pudo pararse y le dijo a su mamá que se mudaba sola. Se imaginan la cara de la mamá de Andy, ¿no? Sí, le dijo que estaba loca, que cómo se iba a ir sola si apenas podía pararse. Pero justo una amiga se iba de viaje y se quedó en su apartamento…
Ustedes se preguntarán, ¿cómo hizo esta mujer para moverse sola y hacer todas las cosas de la casa? Se ponía una hilera de sillas del cuarto al baño, y del baño a la cocina, y se apoyaba en ellas. Se iba sentando cuando se cansaba y todos los días retiraba una. Cuando su amiga regresó, Andy no solo estaba en pie sino que caminaba con muletas. Y después no paró. Con el dinero del accidente sacó el pasaje más lejos al que pudo acceder. Al principio no estaba nada convencida de viajar a la meca del consumo, estaba llena de prejuicios porque para ella NY era sinónimo de “yankeelandia”, nada que ver con el viejo continente a donde esta artista quería ir. Pero una vez que pisó la ciudad, se dio cuenta de que era mucho, mucho más que la cuna del consumo. La ciudad la conquistó por completo, y ella conquistó la ciudad.

Andy no es una viajera común y corriente. Le gusta dar recorridas por fuera del circuito turístico, y es por eso que después de haber visitado un par de veces más NY, cada vez que volvía a Buenos Aires tenía un nuevo recomendado, un tip o algo distinto para hacer. Así, sus amigos empezaron a pedirle datos cada vez que viajaban. Terminó por armar un archivo word con todo lo que sabía de la ciudad y lo que pasaba cuando le pedían información. Pero como ella se tomaba el tiempo de ayudar a quien la llamara a preparar el viaje a la medida de los gustos de cada uno, y cada vez la llamaba más gente, incluso gente que ella ni conocía, como amigos de sus amigos, se vio desbordada y decidió volcar ese o word en un blog. ¡Era mucho más simple pasar el enlace que el archivo que estaba todo desordenado!
“Hay un NY para cada uno”, nos dice en su primer libro Chicas en NY, los secretos mejor guardados de la gran manzana. Y bajo esa premisa es que está armado su blog y su libro que se desprende de allí. Hay una NY para madres que viajan con chicos, que es distinta de la NY del grupo de amigas que viajan solas, y diferente de la pareja que visita la ciudad. La NY de un cocinero, no es la misma que la de un artista plástico ni la de una persona a quien le gusta el stand up. Totalmente contracorriente de lo que son las guías de viaje clásicas.
En su libro nos cuenta la anécdota de que para organizar un viaje a NY, leyó muchísimas guías de viaje y todas decían que había que subir a la Estatua de la Libertad. Así que allá fue ella, y se encontró con una cola interminable de gente que esperaba también para poder subir por esa escalera diminuta y empinada. Una vez arriba no podía ni respirar que ya había que bajar de nuevo para darle lugar a quien seguía en la cola. Evitar eso que no te dicen las guías y te encontrás en el lugar a visitar es lo que ella hace. No le gustan los sitios a dónde van los turistas, directamente habla con los locales y les pide a ellos la data qué hacer.

Cuando abrió las estadísticas del blog, notó que en tres meses lo habían visitado treinta mil personas, y algo le dijo que el proyecto iba a funcionar. Al inicio, estaba sola e invertía horas de sueño en armar el blog y luego la página de Facebook, que era la red que se usaba en aquel momento. Trabajaba todo el día en la agencia, y cuando todos dormían en su casa, Andy tecleaba una nueva entrada al blog. Un día estaba amamantando a su hijo Eliseo, y Kary su amiga estaba de visita, la vio agotada y le dijo que quería ayudarla. En aquel entonces el proyecto no les generaba entrada de dinero, pero ambas sabían que iba a funcionar y Kari aceptó el riesgo. Hoy son socias de negocios. Esa es una de las enseñanzas que siempre da a los emprendedores: “Sean generosos, si algo no saben hacer, busquen a quien sí sepa. Y si al principio no podés pagarle un sueldo a esa persona, asociálo a vos y al proyecto, ya que sin él o ella de todos modos no existiría», nos contaba en la charla que dio en la última MoWeek hablando de cómo ella hizo que funcionara Chicas en NY.
Además de escucharla hablarle a las nuevas generaciones de emprendedores, tuvimos la oportunidad de entrevistar a esta increíble mujer. ¡Así que acá va el mano a mano imperdible!
La comunidad de Chicas en NY tiene la particularidad de no ser solo el lugar a donde vas a buscar datos cuándo querés viajar, sino que mutó de cierta forma a un lugar de inspiración. Hasta podríamos decir que sos una influencer, con las responsabilidades que eso tiene. ¿Cómo lo vivís vos y qué pensás de ese poder que tienen las redes sociales?
Siento mucha responsabilidad al respecto, soy muy consciente que del otro lado del celular hay personas. Que hay también chicas muy jóvenes que generan aspiraciones o mujeres q se ven reflejada en mí. Pero no soy de las que muestra perfección, por el contrario me muestro fuerte y vulnerable, arriesgada y temerosa de ciertas cosas, sobre todo soy yo misma, y si lo pensás es lo que nos pasa a todas. Tengo un post que escribí hace años antes de que algunas comienzan a mostrarse un poco más reales, diciendo “no crean todo lo que ven en las redes” y reflexionando al respecto. Soy muy optimista, y la verdad es q siempre encaro todo con una sonrisa. Me emociona mucho, todo lo que pasa, porque además mis lectoras son muy demostrativas, escriben mucho y me cuentan muchas cosas por privado. Es muy lindo sentirlas cerca y compartir data de interés con ellas, a la vez ser en muchos casos una compañía, casi como si fuera una amiga. Pero siempre tengo muy claro que brindo un servicio de información, y nunca pierdo ese foco aunque hable en paralelo de otras cosas.

Comentabas en otra entrevista que el éxito de Chicas en NY tiene un poco que ver con que te agarró madura y pudiste reconocer el potencial de negocio que tenía. Si tuvieras que darle un consejo estratégico a un emprendedor, ¿cuál sería?
Mi comentario de “madura” fue la respuesta a alguien q me pregunto cómo me pegaba el éxito, y quise decir que cuando sos más grande ya estas formada, y si estas segura de tu camino, te agarra bien parada frente a eso. No te subís al caballo de la fama y solo es un regalo y una alegría de la vida. Y con respecto al mundo emprendedor, no hay edad. Siempre es buen momento para empezar. La clave es perder el miedo. Enfrentarnos a nosotras mismas y animarnos a lanzarnos a eso que nos moviliza y nos conmueve, escucharnos y no dejar que el miedo nos paralice.
De esos proyectos que quedaron en el camino, ¿qué aprendiste que aplicás hoy?
¡Uyy! De todo. Hice muchas cosas y en cada caída aprendí algo. Aprendí a vender y del mundo comercial en un trabajo que hice a los 17 años. Vendía disyuntores y corta corrientes para autos. Nada más lejos de mi vida y mi personalidad. Pero trabajé tres meses y para mí fue un coaching de ventas, el cuarto mes fui la mejor vendedora y el quinto renuncie. Y así hay mucho, aprendí que no podes emprender y hacer todo sola. Que un proyecto exitoso con mala administración es un fracaso, y que la implementación de las ideas es fundamental: podés tener la mejor idea pero si no podes hacerla realidad no existe. En cambio, una idea simple bien implementada puede ser un éxito.

La implementación de las ideas es fundamental: podés tener la mejor idea pero si no podes hacerla realidad no existe.
Dentro de la agencia de publicidad que fundaste con tu esposo, hay un sector que es sólo para mujeres. ¿Qué los llevó a querer hacer ese espacio exclusivo para contenido femenino?
Vivo rodeada de mujeres, trabajo hace años en el universo femenino. En publicidad, hay muchos vicios que vienen del cliente y de los creativos, y muy pocas mujeres creativas. Necesitamos reunir equipo con talento femenino profesional con voz propia, fuera del machismo publicitario. Durante años, venimos viendo publicidades que apuntan a mujeres, y mal educaron muchas generaciones. Hacía falta voz femenina con poder de decisión sobre qué decir y cómo. Así nace “Woman” la división con conciencia de género de la agencia Súper.
Contás que siempre se te están ocurriendo ideas nuevas, ¿tenés algún ritual para potenciar tu lado creativo?
¡Nooo! Soy un desastre. Pero nunca se me olvida una idea. A veces duerme y en un tiempo sale a la luz con otra cosa. ¡Suelo hacer realidad todo lo que sueño!

¿Qué consejo le podés dar a las emprendedoras para que puedan vender mejor su idea?
Que aprendan a hacer el “elevator pitch”. Si no podes contar tu proyecto en una frase, nadie lo va a entender. Y después hay que contar mil veces el proyecto sin miedo a que te copien. Contando las ideas toman forma y crecen. Hay que creer en el proyecto y amarlo. Emprender es lo más parecido a estar enamorada: te volvés un poco monotemática, y no paras de pensar en la idea, en cómo mejorar y cómo avanzar. Hay que aprovechar ese momento, contar e ir mejorando el speach con cada amigo que te escucha. Porque un día te podés parar frente a un inversionista y debés poder contarle la idea sin temblar de pánico. Para eso hace falta contarlo muchas veces a mucha gente que te haga preguntas y observaciones. Solo así le vas dando la mejor versión.
¿Qué es lo que debería tener un socio de negocios para que se pueda dar una relación de complicidad como la que tenés con Kari? Porque no necesariamente por el hecho de que dos personas sean amigas, implica que pueden ser buenos socios en los negocios…
Creo que lo más importante es entender el lugar y la responsabilidad de cada uno. Ser generosas, desprejuiciadas, frontales, y respetuosas. Lo demás se aprende.

¿Un consejo a las emprendedoras? Si no podes contar tu proyecto en una frase, nadie lo va a entender.
Delegar es muy importante a medida que crece un proyecto, pero a su vez es complicado para un emprendimiento naciente, detectar qué y a quién. ¿Podés contarnos cómo fueron esos primeros pasos de delegación en Aschen?
¡Uf, fatales! Me Costó años y terapia, jajaja. Pero cuando entendés que junto a un equipo podés ser aún mejor que todo lo que imaginás, y que sin equipo casi no existen los proyectos, valorás la importancia de compartir, delegar con alegría y festejar cada logro. Reconocer y valorar las capacidades de otros e impulsarlos a crecer, transmitir conocimientos, incluso esos que los alejan de tu empresa, es de las cosas más maravillosas que pude experimentar. Valorar la felicidad de las personas antes que el dinero es ser afortunado.

Una de las cosas que más les preguntan en la comunidad es qué hacen con sus hijos cuando están de viaje, y siempre explican que los chicos tienen padres y que ellos también se encargan de los nenes. Creo que aún está como muy insertado en la sociedad, el rol de madre primero y mujer después. Ustedes han roto un montón de estereotipos. Andy sos una de las pocas mujeres en cargos decisivos en la publicidad en Argentina. Hicieron una mega campaña para concientizar sobre el cáncer de mama sin sponsors, a pulmón han construido muchas cosas. ¿Cómo se sienten ustedes como mujeres viendo todo lo que falta por recorrer a nivel cultural?
Yo siento que volvería a hacer lo mismo, con aciertos y errores. Soy una convencida de que uno marca su camino y elige de qué modo atravesar mares y precipicios. Romper reglas que no lastimen a nadie, me suele sentar bien. Y si ayuda a que otros se sientan bien, es un lujo.
Observar casos de éxito y aprender de ellos siempre trae enseñanzas, lo vemos cuando estudiamos una carrera, pero creo que podemos aplicar lo mismo en la vida: busquemos inspiración, no intentemos ser exactamente igual a alguien porque cada uno de nosotros es único, y eso nos hace especiales. Creo que existen personas que nos potencian, nos enseñan desde la humildad y su experiencia, y esas son a quiénes debemos buscar. Y si además, son tan generosas que comparten el éxito con todos, estamos hechos.




