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Ana Sofia Bustin – Radicarse en Europa después de una pandemia

Los que trabajamos en moda hace años en Uruguay, no solo la conocemos sino que la hemos visto florecer, cultivar un lomazo a base de esfuerzo y ganas, y hacer crecer sus redes hasta convertirse en una de nuestras influencers preferidas.

Artículo por Gabriella Rouiller

Con un sentido estético único, ella nos muestra través de su instagram un estilo de vida lleno de luz y playa, en donde priman los cuerpos esculturales, tanto de ella como de novia Sol, y nunca faltan las recetas sanas que se cuelgan a hacer juntas. Hace poco abrió su blog, que ya les digo que no tiene desperdicio, en donde nos muestra un poco más sobre sus experiencias personales, y las cosas que mas le gustan. Y si hablamos de cosas que le gustan, creemos que viajar debe ser una de sus preferidas, ya que en los últimos viajes nos deleitó con destinos paradisíacos, con unas fotazas que solo ella puede sacar.

Yo diría que Sofia es alguien que lo puede todo, es de esas personas a las que les sale bien todo, asique ¿por qué no? Redacción, fotografía, estilismo, modelaje, cocina y hasta manualidades…. o no vieron su famoso DIY de cómo hacer un “sunburst mirror”. Personalmente uno de mis artículos preferidos es Escuchen-se  en donde nos cuenta una experiencia super rica sobre la nutrición, alimentación y trastornos.

 

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Recientemente se mudó a España, y con este motivo la contactamos porque nos da mucha curiosidad cómo es mudarse de país en medio de una pandemia! Asi que hablamos con ella y nos contó todo sobre el viaje, su llegada y planes de acá a más.

¿Cómo surgió la idea de irse a vivir a otro país, y qué fue lo que más te motivó a hacerlo?

Sin dudas viajar es una de mis grandes pasiones; no hay nada más emocionante que embarcarse en una nueva aventura hacia lo desconocido. 

 

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Hace muchos años que tenía ganas de experimentar vivir un tiempo fuera de Uruguay. Mientras estaba estudiando mi carrera universitaria quise realizar un intercambio, pero desafortunadamente no era posible cursar todas las materias del semestre a distancia y encima los destinos que ofrecía mi licenciatura me parecían poco tentadores. Frente a esta situación pensé en tomarme un año sabático, pero podía notar lo difícil que era para mis amigos que lo habían hecho retomar la facultad y sus rutinas. Por lo tanto decidí enfocarme en terminar mis estudios y viajar a modo de festejo. 

Unos meses antes de recibirme comencé a trabajar como productora con Ro San Juan, organizando desfiles, lanzamientos, campañas, lookbooks, etc. Mientras estaba en el ruedo me di cuenta de que el trabajo me gustaba mucho como para dejarlo y subirme a un avión sin más. Un año más tarde llegó diciembre y el final de la zafra de la moda, y yo me despedí de Ro con motivo de partir. 

Mi primera experiencia lejos de casa fue el año pasado en Buenos Aires. Estuve viviendo 9 meses en esa hermosa ciudad estudiando, trabajando freelance y conociendo gente increíble. Finalmente en diciembre volví a Uruguay y comencé a planificar mi partida al viejo continente para principios del 2020. 

Ya habías tenido experiencia en viajar en plena pandemia cuando te fuiste de Thailandia. ¿Cuáles fueron las diferencias con este viaje nuevo? ¿Cómo es hoy en día viajar? 

Con el título en mano y varios ahorros en mi cuenta, decidí realizar un viaje por Asia junto a Sol, antes de instalarnos en España. Organizamos este viaje por varios meses y justo dos semanas antes de partir apareció el Covid-19 en China. Era una novedad y el mundo no tenía mucha idea de que se trataba. Existían muchos rumores e hipótesis, pero nadie pensaba que sucedería lo sucedido. 

 

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Viajamos de Uruguay a España, armamos nuestras mochilas y partimos rumbo a Asia. Una vez en Tailandia recibimos la noticia de que el virus había llegado a Europa, más precisamente a Madrid, donde habíamos estado dos días antes. Mientras tanto a nuestro alrededor todo parecía estar muy tranquilo; habían fiestas nocturnas multitudinarias, no existía el distanciamiento social y no se usaba mascarilla. Continuamos nuestro viaje de forma natural pero con el pasar del tiempo otros países también comenzaron a verse afectados. La paranoia comenzó a aumentar a nivel mundial de forma exponencial.

Nuestro siguiente destino fue Bali. Allí todo parecía estar más tranquilo aún. Los balineses se mostraban más preocupados por la caída del turismo que por el virus en sí. 

A los pocos días nos contaron que el Covid había llegado a Uruguay. Cada vez que nos conectábamos, nuestros celulares ardían entre notificaciones y noticias, pero al mirar alrededor todo parecía estar bien. Era como estar en una burbuja, no entendíamos como nadie en Bali estaba alterado, ni siquiera los turistas. La situación mundial empeoró rotundamente; los casos se multiplicaron, los países decretaron cuarentena obligatoria, las fronteras cerraron y los centros de salud colapsaron. Al cabo de unos días, el gobierno uruguayo organizó una operación de repatriación de los uruguayos varados en distintos lugares del mundo. Al enterarnos de dicha noticia nos apuntamos para tomarnos el vuelo puesto que la situación era de mucha inseguridad e incertidumbre. Estábamos viviendo algo sin precedentes en la historia de la humanidad y no teníamos idea de lo que iba a pasar.

 

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Hoy amanecimos con varios mensajes preguntándonos si nos encontrábamos bien, y si nosotras éramos las protagonistas de una noticia del informativo en Uruguay. Estuvimos desconcertadas por un largo rato hasta que nos informaron que dos uruguayos en Bali habían pedido volver al país con urgencia. Actualmente comprar un pasaje de forma individual y volver por medio de aerolíneas comerciales es un gran riesgo, y nada ni nadie nos asegura llegar a destino. A raíz de la petición por parte de nuestros compatriotas, el ministro de relaciones exteriores dio una conferencia anunciando un posible vuelo de retorno para todos los uruguayos que se encuentren varados en el sudeste asiático. Declaró que es necesario que todos los que quieran volver se pongan en contacto con el consulado más cercano y que proporcionen sus datos lo más pronto posible. Ante la posibilidad de llegar a casa por una vía segura, nosotras nos sumamos sin dudarlo. Si conocen a alguien que se encuentre por aquí y quiera volver, no duden en pasarle mi contacto para poder ayudarle en esta incertidumbre transmitiéndole la información que recibimos. Cuantos más seamos los registrados, más chances tenemos de que se lleve a cabo esta negociación. Aprovecho para comentarles que nosotras estamos muy bien! 💙manteniendo la calma y el positivismo. Gracias a todos por los mensajes de apoyo y gracias paisito por querernos devuelta en casa 🙏🏻🇺🇾

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El viaje de vuelta fue apocalíptico, una locura. Podría escribir otra nota entera sobre ello.. Se vivió con mucho nerviosismo. Aún teniendo pasaje nadie tenía la certeza de viajar. Incluso estando arriba del avión era imposible saber si en el siguiente destino te recibirían y te dejarían continuar viaje. En las pantallas figuraban todos los vuelos cancelados y en los mostradores de embarque el sistema estaba colapsado. Habían personas de todos lados del mundo desesperadas por volver a sus hogares, muchos se quebraban cuando recibían la triste noticia de que no podían volar. Muchos no tenían más dinero para afrontar otro pasaje incierto o para vivir en el país que estaban. Insultos, gritos, llantos y mucho miedo. 

Afortunadamente pudimos llegar a Uruguay, donde nos encerramos solas por 15 días obligatorios y luego por voluntad propia. Luego de 5 meses viviendo en Punta del Este, cuando supimos que las fronteras abrían y que la situación en Europa y en el mundo entero se estabilizaba, surgieron las ganas de volver a intentarlo. Tanto nuestras pertenencias como nuestros sueños habían quedado en España. Estaban los que nos decían que lo intentáramos el siguiente año, y estaban los que decían que debíamos partir. Luego de analizarlo y pensarlo infinitas veces,  acordamos fecha y compramos pasaje. Este viaje sería diferente ya que no se trataría de unas simples vacaciones. Estábamos apostando a comenzar una vida allí y por ende, en caso de volver a haber un encierro estábamos dispuestas a transitarlo en nuestro nuevo hogar. 

El viaje fue muy diferente al anterior. La gente estaba tranquila y serena y los protocolos de seguridad estaban correctamente establecidos y ejecutados. Ya no se sentía pánico en la mirada de los demás. 

 

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Llegamos a Barcelona y la encontramos sorprendentemente vacía con un silencio sepulcral en las calles y los comercios inhóspitos. La falta de turismo sumada a las vacaciones de verano de los residentes se hacía notar. Los medios anunciaban un nuevo pico de contagios y como consecuencia ningún turista elegía Cataluña como destino para vacacionar. Sin embargo, aquí se vivía y aún se vive con tranquilidad. Existen leyes que promueven la seguridad; el uso de la mascarilla en la vía pública es obligatorio en todo momento y hay policías por doquier controlando que se respete. Las terrazas y los bares cierran temprano, hay cierta distancia entre las mesas y no se permiten reuniones de más de 10 personas. 

Nosotras por nuestra parte estamos tranquilas, cuidándonos pero disfrutando de esta increíble cuidad. Llegar en esta época tan inusual nos permitió recorrer rincones de Barcelona que son intransitables en temporada alta. También nos facilitó la búsqueda de un piso puesto a que en general la alta demanda hace que los precios sean increíblemente altos y la disponibilidad de pisos sea muy escasa. En fin, estamos felices de estar aquí pese a la situación peculiar que estamos viviendo.  

 

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¿Estás buscando trabajo? ¿O pensas estudiar? ¿Diste algún movimiento para empezar esto? 

¡Exacto! En este momento estoy en busca de trabajo pero todavía estoy realizando los trámites de residencia, indispensables para trabajar. Sé que no llegué en el mejor momento para buscar un puesto pero de a poco se está activando la economía y confío en que ya aparecerá.  

A su vez planeo estudiar interpretación. Entre a una escuela y comienzo las clases a principios de octubre. Estoy ansiosa por empezar. 

¿Cómo encontraste el recibimiento de la gente allá? ¿Cuáles son las mayores diferencias de cómo viven la cuarentena con URUGUAY?

Desde que llegué me sentí muy bienvenida. Me habían advertido de que los catalanes podían ser un poco confrontativos pero no he tenido ninguna mala experiencia hasta el momento. Al contrario, mis compañeros de clase -del curso de iniciación de la escuela- son súper simpáticos. Ya conocí un montón de personas de todas partes del mundo, me encanta. 

¿Planes a futuro?

Uff.. que pregunta! Por ahora no tengo muchos planes. Estoy viviendo esta experiencia que tanto quería a pleno, feliz y completamente agradecida por esta oportunidad. 

Si todo sale bien iría a visitar a mi familia y amigos para las fiestas, pero la idea sería ir y volver, ya que mi aventura en España recién empieza.

Como siempre un placer hablar con aventureras y busca vidas como ella. Nos encanta ahondar en las experiencias de vida que están surgiendo ahora en medio de la pandemia y contar cómo se están viviendo estas nuevas realidades. Seguramente escuchemos mucho sobre Ana Sofia en el futuro, porque como ella misma dice, esto recién empieza!

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