Durante mucho tiempo, no hemos sido conscientes de la finitud de nuestro planeta. Los comportamientos que llevamos durante siglos atentan contra el medio ambiente y afectan de forma directa el estilo de vida de todos. Sin embargo, ¡aún estamos a tiempo! Por suerte, las tendencias verdes son cada vez más fuertes y apuntan a revertir una situación extrema. En Flur, te preparamos estos tips sobre cómo incorporar nuevas conductas para este mundo que está cambiando. Uníte a la revolución.
Reciclá
Uno de los principales problemas ecológicos es el exceso de residuos por lo que nos vemos obligados a iniciarnos en modo reciclaje. Existen hasta 300 tipos de materiales que se pueden reutilizar como la ropa o los cosméticos, los cartones, los plásticos y los metales, entre otros. Esta tendencia se expande por el mundo con gobiernos que apoyan un comportamiento responsable de consumo, con contenedores de diferentes colores por las calles para identificar dónde arrojar cada tipo de producto. Incluso, cadenas multinacionales como McDonald’s también apuestan a este tipo de cambio.
Pero la gran salvación parecer haber llegado con el descubrimiento de una enzima capaz de digerir plástico en tan solo días. Todo fue casualidad: en 2016, se encontró en Japón una enzima que usaba el plástico de un vertedero como fuente de energía principal, por lo que investigadores decidieron estudiarla para ver su evolución y estructura aunque acabaron diseñando accidentalmente una enzima mucho más potente.
Reducí
Los múltiples usos del plástico son motivo de una cantidad importante de residuos que se acumulan en el ambiente por millones de años. Se calcula que a nivel mundial, los seres humanos consumimos entre 500 millones y 1 billón de bolsas de plástico al año, es decir, más de un millón por minuto. La mayoría de los plásticos no son biodegradables aunque algunas empresas comienzan a apostar a ello, como supermercados nacionales que comenzarán a cobrar la bolsa de compra. ¿Qué comportamiento adoptar? Reducir el uso de envoltorios y envases, reutilizar objetos de plástico y reciclar los residuos.

Desintoxicá
La huella de CO2 es una medida con la que se puede identificar el impacto que nuestras acciones provocan en el medio ambiente. La consigna es apostar a productos más sanos, ecológicos y libres de tóxicos, dejando de lado aquellos que contaminan el planeta -y también nuestra salud, por cierto.

7.100 millones de celulares en 10 años
1 billón de bolsas de plástico al año
770 millones de personas sin acceso a agua potable
Cuidá
Puede parecerte un cliché decir que “debemos cuidar el agua”, pero sí, es realmente indispensable. Si tuvieras en cuenta que menos del 1% del agua de la Tierra es para consumo humano, realmente te replantearías cuánto usás para bañarte o lavar los platos. En una ducha de 15 a 20 minutos desperdiciamos hasta 150 litros, mientras que al fregar sin cerrar la canilla tiramos cerca de 25 litros.







