El mundo cambia constantemente y nos ofrece alternativas que jamás hubiéramos pensado que podían existir. Una de ellas es la posibilidad de vestirnos con ropa virtual. Con el crecimiento de los encuentros puramente virtuales, ¿para qué lucir ropa física si podemos crear- y hasta comprar- los más extravagantes atuendos virtuales?
Por: Jimena D´Annunzio
Cuando hace algún par de décadas pensábamos en el futuro imaginábamos autos voladores, cocinas automáticas e incluso nos animamos a pensar en la teletransportación. Pero quizás, ni a la mente más creativa, se le ocurrió que podría existir un modo de vestirnos virtualmente y que ello consiguiera revolucionar por completo la industria de la moda.
Y aunque aún no somos contemporáneos a los autos voladores si formamos parte de la era de la ropa virtual y en esta nota queremos contarte de qué se trata esta nueva y curiosa tendencia.

Con el avance de la tecnología y, también, con la llegada de la pandemia, los encuentros virtuales comenzaron a ocupar un lugar mucho más predominante en la agenda de las personas. También es cada vez más común ver looks, prendas y outfits de personas a través de sus redes sociales, con mucha más frecuencia que personalmente. Entonces el razonamiento sería: ¿para qué invertir en ropa física si, finalmente, mi atuendo va a ser lucido en el espacio digital? ¿Por qué no apostar, entonces, a la ropa digital?

Aunque al principio suene a una idea muy loca, esta tendencia está consiguiendo cada vez más adeptos. Es que la unión entre tecnología y moda se está convirtió en un nuevo paradigma que desafía no solo las barreras de la sustentabilidad sino también de lo físico.
La premisa que impone la ropa digital es clara: se trata de prendas que son diseñadas en 3D a medida sobre tu cuerpo, a partir de una fotografía que te hayas tomado. Esta tendencia está siendo replicada por grandes casas de lujo e incluso generó la aparición de plataformas de e-commerce de ropa digital, como Dress-X o The Fabricant.
El mundo influencer
La ropa virtual no solo está conquistando a grandes marcas o páginas de e-commerce, sino que también ingresó al mundo influencer.
Daniella es una influencer británica que creó la página thisoutfitdoesntexist.com («estaropanoexiste»). Allí, se divierte con vestidos extravagantes, fluorescentes y ajustados perfectamente a su cuerpo. Como si se tratara de un traje de alta costura.
Para ella, la moda digital es creativa y también sustentable. Una de las ventajas de la ropa digital es que lo que se adquiere, no es material, ni se produce físicamente, solo tiene su función en el mundo de la imagen. Y esa es la clave de la sustentabilidad.
Otros e-commerce como “The Fabricant” sostienen que las ventajas de la ropa digital están en la eliminación de los límites. En un comunicado, sus creadores sostuvieron que cada colección digital es un espacio donde se “eliminan las fronteras y limitaciones del mundo físico, lo que permite una autoexpresión más abierta, fluida y creativa».
¿Se tratará de una moda o de una tendencia que llegó para quedarse? Según Matthew Drinkwater, el director de la Agencia de Innovación de Moda del London College of Fashion, los cambios en los gustos de los consumidores les da a algunos en la industria de la moda la seguridad de que la ropa digital, en algunos escenarios, tendrá impacto a largo plazo y se convertirá en una parte importante de cada negocio de ropa en la moda del futuro.




