16ta. edición del Festival de Cine Alemán

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La 16ta. edición del Festival de Cine Alemán nos dejó despeinados, nostálgicos y con ganas de bailar. De las propuestas de este año se destaca la nueva sección La movida Berlinesa, en la que se proyectaron dos films que reviven la historia musical de una Berlín dividida por el muro en la que la mística post punk reunió a figuras como Nick Cave y David Bowie.

Dentro de la cartelera del festival que se llevó a cabo del 15 al 21 de setiembre encontramos las últimas realizaciones de los mejores exponentes contemporáneos del cine alemán como Fukushima mon amour de la aclamada Doris Dörrie o Yo y Kaminski de Wolfgang Becker quien nos honró con su presencia en la sala y respondió a las preguntas de los espectadores. Entre las comedias, estuvieron la controversial parodia Ha vuelto de David Dnendt en la que Hitler regresa a la Alemania actual para convertirse en un personaje mediático y Miss Sixty que deleitó al público mayor sacudiendo polvareda con la historia de una bióloga de sesenta que desea convertirse en madre utilizando sus óvulos congelados.

Ciclo La Movida Berlinesa
Ciclo La Movida Berlinesa

La dupla legendaria compuesta por Blixa Bargeld y Nick Cave pudo verse en los dos films que protagonizaron la novedosa sección La movida Berlinesa. Por un lado la audiencia disfrutó de la lisérgica y sorprendente comedia Muerte a los Hippies: que viva el punk! de Oskar Roehler que retrata con una mirada muy peculiar la vida nocturna en la Berlín occidental de los 80’s desde la música y el activismo de los ocupas. Robert, su protagonista, un muchacho de diecinueve años que sueña con hacerle el amor a las chicas berlinesas de medias de red y labios rojos abandona su vida de recluso en un establecimiento juvenil y a su aburrida novia y se sube a una moto rumbo a la Berlín dividida. En la búsqueda se topará con personajes como Blixa que regentea el club Risiko, lugar en el que nadie duerme o un Rainer Werner Fassbinder rodeado de asistentes vestidos de sadomasoquistas.

Por otra parte se proyectó el documental B Movie: Lujuria y música en Berlín Occidental 1979-1989, un film minucioso que muestra de la mano de Mark Reeder, un músico inglés que retrató con filmaciones personales los últimos años de la etapa más caótica y esplendorosa (si cabe la contradicción) de esta ciudad. En el largometraje pueden verse personajes como una jovencísima Tilda Swinton y un precoz WestBam, quien comenzara por aquellos años el famoso Love Parade que cada año atrae a miles de personas de todas partes del mundo a las calles de Berlín.

B Movie - Lujuria y música en Berlín Occidental 1979-1989
B Movie – Lujuria y música en Berlín Occidental 1979-1989

Las imágenes de archivo y el montaje es impecable, componen un relato sin fracturas en el que uno puede situarse como en un viaje en el tiempo. Una época en la que se respiraba punk rock y surgían grupos como Die Ärtzte y Die Toten Hosen y Nena se transformaba en la heroína nacional con su canción 99 Luftballons con la que ubicó a Alemania en la cima de los charts mundiales.

El magnetismo de una ciudad con tanta historia fue el epicentro de la contracultura europea de los 80’s, esto atrajo a personajes como Nick Cave quien formó parte del movimiento okupa o David Bowie quien desafió los límites políticos brindando un concierto en los límites del muro para que la gente de ambos lados pudiese disfrutar de su música. Todo esto se ve reflejado en este impecable trabajo en el que colaboraron cuatro directores: Klaus Maeck, Jörg A. Hoppe, Heiko Lange y Miriam Dehne.

El tema principal de la película You need the drugs interpretado por Richard Butler y con música de WestBam sintetiza el espíritu de aquella generación, uno puede irse cantando el estribillo mientras se proyectan los títulos en la oscuridad.

Otro film que merece ser mencionado fue el presentado por el aclamado director Wolfgang Becker, conocido por la entrañable Goodbye Lenin. Esta vez, el protagonista también es interpretado por Daniel Brühl, quien durante los últimos años ha ganado reconocimiento dentro del circuito hollywoodense con sus apariciones en Inglorious Basterds y Rush. La historia, netamente ficcional narra las desventuras de un joven periodista (Brühl) quien hará lo imposible por convertirse en el biógrafo del afamado artista plástico Manuel Kaminski (Jesper Christensen).

Yo y Kaminski
Yo y Kaminski

Mediante montajes y falsas imágenes de archivo se construye el personaje de Kaminski desde el comienzo de la película. Las fotos dan la idea de que él es el hombre más influyente que haya dado el arte contemporáneo, quien se ha codeado con Andy Wharhol. Aquel que logre entrevistarlo y transcribir sus memorias se convertirá sin dudas en el autor de un best seller y ése es el objetivo de Sebastian Zöllner, el personaje de Brühl.

El artista ciego (o al menos eso creemos) quien se encuentra en el ocaso de su vida, le enseñara al irreverente periodista unas cuantas lecciones sobre la amistad y la vida durante un viaje hacia el pasado en el que el anciano irá a encontrarse con un antiguo amor, personaje interpretado por Geraldine Chaplin.

Esta particular historia creada por el escritor Daniel Kehlmann inspiró a Becker para realizar el film. Aprovechando la oportunidad de su presencia, el director respondió a la pregunta de cómo se había encontrado con este libro: “Durante el viaje promocional que hice mientras presentábamos Goodbye Lenin, mi amigo y autor del libro me lo dió para que lo leyera y le diera mi opinión. Comencé a leerlo en aquel momento y tardé varios años en retomarlo a pesar de que me había gustado mucho. Creo que si lo hubiese leído más rápido no hubiese pasado tanto tiempo entre una película y otra. Sin embargo, tal vez no me hubiese gustado tanto.”

Otra pregunta, realizada por la audiencia fue si el personaje principal era realmente ciego, a lo que Becker respondió: “Lo que diga la sinopsis no es mi culpa.” A lo que luego aclaró fuera de bromas que lo relevante del relato es lo que le sucede a los protagonistas y no tanto develar este misterio sobre la ceguera de Kaminski. Dijo también que la película trata varios temas profundos, entre los que se encuentran “el volverse viejo”, la amistad, la nostalgia y esos son los puntos que para él son centrales en el relato.

Artículo por María Belén Rodríguez

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